¡Existen animales trans!
Aunque no lo hagan de forma consciente.
Noticia

Tantas veces hemos hablado de comunidades trans, pero nos hemos olvidado de una súper importante: la fauna. Y es que a lo mejor no lo saben pero en el mundo hay varias especies de animalitos que pueden cambiar de sexo en cualquier momento, algo que es súper curioso y de hecho muy cool, aunque a diferencia de nosotros, ellos no lo hacen de una forma consciente.

De hecho todo el reino animal es una maravilla de la cual conocemos bien poco. Muchas especies tienen características super peculiares y en temas de género, no se quedan cortos, pues en su naturaleza no existe esa obligación por identificarse como algo, sea macho o hembra, hermafroditas o lo que sea, el animal usa muchas de esas particulares de forma instintiva como una medida de supervivencia.

Las reglas que conocemos de la sexualidad e incluso de la reproducción pueden romperse con ciertas especies animales, algo súper bonito que hoy (aunque sea poquito) vamos a compartir con ustedes. Porque nos parece súper curioso saber que por ejemplo, los peces payaso, tienen la capacidad de cambiar de sexo, pues cuando una hembra muere, el macho debe tomar su lugar como “reina” de la familia, y entonces modifica su cuerpo para volverse como ella.

O por ejemplo los cardenales, unas aves chiquitas, pachoncitas, bonitas, que pueden tener un cuerpo bicolor, se debe justo a que tienen ambos sexos. No todos los cardenales son así, pero no está de más saber que los rojos son machos y los marrón hembras, o sea que uno con ambos colores pues ya tú sabeh. Esto es parecido con ciertas mariposas, aunque la mayoría son coloridas, si de repente vemos a alguna con un evidente cuerpo bicolor, significa que también tiene ambos sexos.

Por otro lado también es increíble saber que hay animales que no precisamente cambian de sexo, sino que cambian su apariencia para parecer del sexo opuesto y así despistar a otros animales. Esto sucede con los aguiluchos laguneros, pues los machos tienen la capacidad de cambiar el color de sus plumas y aparentar ser hembras, a pesar de que sus ojos siguen siendo pequeños, a diferencia de su contraparte. Este cambio se cree que les protege de ser atacados al confundirse con hembras.

Y también están aquellas especies, como algunas ranas y sapos, que pueden cambiar de sexo pero no por una causa meramente biológica, sino porque se “infectan” de alguna sustancia que llega a los ríos donde viven, y eso modifica el estrógeno en los cuerpos de los machos, y por ende, pueden convertirse en hembras. ¡Está cabrón!

Así podríamos seguir con una lista un poco más amplia, pero no pretendemos aburrirles con una clase chafita de biología, sin embargo, sí es súper peculiar e interesante ver cómo el asunto de la diversidad de género está también en el reino animal, y es mucho más amplio de la que pensamos.